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Après Enlèvement explora las profecías bíblicas, el Arrebatamiento de la Iglesia, el fin de los tiempos y la fe cristiana.
Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de
Jesucristo y cómo prepararse para ello.
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Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de Jesucristo y cómo prepararse para este acontecimiento.
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🌍 FIN DE LOS TIEMPOS
📖 COMPRENDER LA BIBLIA
« El primer ángel tocó la trompeta, y siguieron granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y toda la hierba verde fue quemada. »
En este versículo, Juan describe el juicio provocado por la primera trompeta. Granizo, fuego y sangre son arrojados sobre la tierra, causando una gran destrucción de la vegetación. La tercera parte de los árboles y toda la hierba verde son quemadas, trayendo consecuencias devastadoras para el medio ambiente de la tierra y sus habitantes.
Este será el primer juicio de las siete trompetas, que tendrá lugar inmediatamente después de la apertura del séptimo sello durante la primera mitad de la Tribulación. Marca el comienzo de una nueva serie de juicios de Dios, que serán cada vez más severos.
Este versículo muestra que Dios tiene autoridad completa sobre Su creación.
Los juicios de las siete trompetas recuerdan a la humanidad las consecuencias de continuar rechazando a Dios, mientras preparan el camino para los acontecimientos que finalmente conducirán al glorioso regreso de Jesucristo.
« El cuarto ángel tocó la trompeta, y la tercera parte del sol fue herida, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas; para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. »
En este versículo, Juan describe el juicio provocado por la cuarta trompeta. Dios hiere al sol, a la luna y a las estrellas, haciendo que una tercera parte de su luz se oscurezca. Esta oscuridad parcial alterará el ciclo normal del día y la noche, demostrando que el Creador tiene autoridad absoluta sobre los cielos.
Este será el cuarto juicio de las siete trompetas, que tendrá lugar durante la primera mitad de la Tribulación. Después de los juicios que afectan a la tierra, al mar y a las aguas dulces, Dios ahora actuará sobre los cuerpos celestes, mostrando que toda la creación está sometida a Su poder soberano.
Este versículo revela que los juicios de Dios alcanzarán incluso los cielos. El oscurecimiento del sol, de la luna y de las estrellas será una señal visible para todo el mundo de que las profecías de las Escrituras se están cumpliendo y de que el plan profético de Dios avanza firmemente hacia su cumplimiento final.
20 Y los demás hombres que no fueron muertos con estas plagas, aun así no se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios y a los ídolos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, los cuales no pueden ver, ni oír, ni andar.
21 Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su inmoralidad sexual, ni de sus hurtos.
En este pasaje, Juan revela que, a pesar de los severos juicios de Dios, gran parte de la humanidad se negará a arrepentirse. Los que sobrevivan continuarán practicando la idolatría, adorando a los demonios y persistiendo en los homicidios, las hechicerías, la inmoralidad sexual y los robos.
Este acontecimiento tendrá lugar durante la primera mitad de la Tribulación, después de los juicios de la quinta y sexta trompeta. A pesar de las repetidas advertencias de Dios, muchas personas endurecerán su corazón y se negarán a apartarse de sus pecados.
Este pasaje muestra que los juicios de Dios también tienen como propósito llamar a las personas al arrepentimiento. Sin embargo, aquellos que rechacen deliberadamente a Jesucristo continuarán en rebelión contra Dios, demostrando que el mayor problema de la humanidad no es la falta de evidencia de la existencia de Dios, sino la dureza del corazón humano.
« El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de Su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos. »
En este versículo, Juan escucha el sonido de la séptima trompeta, seguido de una proclamación celestial que anuncia la victoria definitiva de Jesucristo. Aunque los juicios finales todavía no han sido derramados, el cielo celebra la certeza del reinado venidero del Señor, porque Su victoria está asegurada.
Este será el séptimo y último juicio de las siete trompetas, marcando la transición hacia las siete copas de la ira de Dios, que serán derramadas durante la Gran Tribulación. Estos juicios finales conducirán directamente al glorioso regreso de Jesucristo, a la derrota del Anticristo y al establecimiento de Su Reino Milenario.
Este versículo nos recuerda que, a pesar de la rebelión y la agitación de los últimos tiempos, Dios permanece en completo control de la historia. El reinado de Jesucristo es seguro y pondrá fin a los reinos de este mundo, estableciendo Su Reino eterno de justicia y paz.