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Après Enlèvement explora las profecías bíblicas, el Arrebatamiento de la Iglesia, el fin de los tiempos y la fe cristiana.
Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de
Jesucristo y cómo prepararse para ello.
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Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de Jesucristo y cómo prepararse para este acontecimiento.
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Apocalipsis 13:1-8
1 «Y yo me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas, y sobre sus cabezas un nombre blasfemo.»
2 «Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder, su trono y gran autoridad.»
3 «Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y toda la tierra se maravilló en pos de la bestia.»
4 «Y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: “¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?”»
5 «Y se le dio una boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar durante cuarenta y dos meses.»
6 «Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de Su nombre, de Su tabernáculo y de los que moran en el cielo.»
7 «Y se le permitió hacer guerra contra los santos y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.»
8 «Y la adorarán todos los moradores de la tierra cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde la fundación del mundo.»
En este pasaje, Juan describe a la Bestia, el Anticristo, que surge con un poder extraordinario. El dragón, identificado anteriormente como Satanás, le entrega su poder, su trono y una gran autoridad. De esta manera, el Anticristo llegará a ejercer un dominio mundial en abierta oposición a Dios.
La descripción de la Bestia, con siete cabezas y diez cuernos, recuerda las visiones proféticas de Daniel y representa el poder político y los reinos que estarán asociados con su dominio. La herida mortal que es sanada provoca el asombro de los habitantes de la tierra, quienes quedan fascinados por la Bestia y terminan adorándola. Esta aparente restauración contribuirá a fortalecer su influencia y su autoridad sobre las naciones.
La adoración de la Bestia constituye en realidad una adoración indirecta a Satanás, porque el dragón es quien le entrega su autoridad. El Anticristo exigirá para sí el honor que pertenece exclusivamente a Dios. Su oposición llegará al extremo de blasfemar contra Dios, contra Su nombre, contra Su morada y contra los que están en el cielo.
El Anticristo recibirá autoridad para actuar durante cuarenta y dos meses, es decir, tres años y medio. Este período corresponde a la segunda mitad de la Tribulación, la Gran Tribulación. Durante este tiempo ejercerá una autoridad mundial extraordinaria y hará guerra contra los santos, a quienes se le permitirá vencer físicamente. Esto no significa que obtendrá la victoria espiritual sobre ellos: muchos de estos santos permanecerán fieles a Jesús incluso hasta la muerte.
El versículo 8 establece una distinción importante. Los que adorarán a la Bestia serán aquellos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero. En contraste, quienes pertenecen a Jesús permanecerán fieles aunque sufran persecución. Algunos de ellos serán martirizados, pero su destino eterno no estará en manos del Anticristo.
Este pasaje muestra así el momento en que el poder de Satanás alcanzará su máxima expresión sobre la tierra. El Anticristo parecerá tener autoridad absoluta sobre las naciones, pero su poder será limitado tanto en duración como en alcance. Los cuarenta y dos meses le son concedidos, y finalmente su dominio terminará cuando Jesús regrese gloriosamente para derrotarlo y arrojarlo al lago de fuego.
11 «Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.»
12 «Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.»
13 «También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.»
14 «Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que hagan una imagen de la bestia que fue herida de espada y vivió.»
15 «Y se le permitió dar aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no adorase a la imagen de la bestia.»
En este pasaje, Juan describe a la segunda Bestia, el Falso Profeta, quien ejercerá su autoridad al servicio del Anticristo. Aunque tiene una apariencia semejante a la de un cordero, su mensaje procede del dragón, es decir, de Satanás. Su misión principal será conducir a los habitantes de la tierra a adorar a la primera Bestia.
El Falso Profeta ejercerá toda la autoridad de la primera Bestia y realizará grandes señales sobrenaturales delante de los hombres. Entre ellas estará hacer descender fuego del cielo. Estas señales tendrán como propósito engañar a la humanidad y convencerla de que el Anticristo posee una autoridad extraordinaria.
El Falso Profeta ordenará entonces a los habitantes de la tierra que hagan una imagen de la Bestia. El texto declara que se le permitirá dar aliento a la imagen, de manera que esta hable. La naturaleza exacta de este acontecimiento no se explica, pero su objetivo sí es claro: la imagen se convertirá en un instrumento de adoración y de control.
La consecuencia será terrible. Todo aquel que se niegue a adorar la imagen de la Bestia será condenado a muerte. La persecución alcanzará así un nivel extremo durante la Gran Tribulación, obligando a las personas a elegir entre someterse al sistema del Anticristo o permanecer fieles a Dios y a Jesús.
Estos acontecimientos tendrán lugar durante la segunda mitad de la Tribulación, la Gran Tribulación. El Falso Profeta desempeñará un papel fundamental en la instauración del sistema religioso mundial centrado en el Anticristo, preparando también el escenario para la imposición de la marca de la Bestia (666) descrita en los versículos siguientes.
Este pasaje muestra hasta dónde llegará el engaño de Satanás: imitará las señales y utilizará una falsa apariencia espiritual para conducir al mundo hacia la adoración del Anticristo. Sin embargo, esta autoridad será temporal. El Falso Profeta será finalmente derrotado por Jesús en Su regreso glorioso y será arrojado vivo al lago de fuego.
16 «Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha o en la frente.»
17 «Y que nadie pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca, o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.»
18 «Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.»
En este pasaje, Juan describe la imposición de la marca de la Bestia (666) por parte del Falso Profeta, actuando bajo la autoridad del Anticristo. La marca será impuesta a personas de todas las categorías sociales y se convertirá en un requisito para participar en el sistema económico controlado por la Bestia.
Quienes se nieguen a recibir la marca no podrán comprar ni vender. De esta manera, el Anticristo utilizará el control económico como un medio de presión para obligar a las personas a someterse a su sistema. Sin embargo, recibir la marca no será simplemente una decisión económica: estará relacionada con la lealtad y la adoración a la Bestia, como se confirma posteriormente en Apocalipsis 14.
El número 666 es identificado como «el número de la bestia» y como «número de hombre». El texto proporciona el número, pero no revela de manera explícita el nombre que debe asociarse con él. Por eso, aunque a lo largo de la historia se han propuesto numerosas identificaciones, no es posible determinar con certeza la identidad del Anticristo únicamente a partir de este versículo.
Este acontecimiento tendrá lugar durante la segunda mitad de la Tribulación, la Gran Tribulación. Quienes se nieguen a adorar a la Bestia y a recibir su marca sufrirán una intensa persecución. Muchos de ellos serán martirizados, pero permanecerán fieles a Jesús.
Este pasaje constituye una advertencia solemne sobre el sistema mundial de la Bestia y sobre la decisión espiritual que enfrentará la humanidad. La presión económica no cambiará la naturaleza de esa elección: recibir la marca significará someterse al sistema de la Bestia, mientras que rechazarla significará permanecer fiel a Dios y a Jesús, aun cuando esto implique sufrimiento y muerte.
El capítulo 13 del Apocalipsis revela el ascenso del Anticristo y del Falso Profeta durante la segunda mitad de la Tribulación. Después de los acontecimientos descritos en Apocalipsis 12, Satanás entrega su autoridad a la Bestia, permitiéndole establecer un poder mundial en abierta rebelión contra Dios.
El Anticristo, representado por la primera Bestia, ejercerá autoridad política y militar sobre las naciones. Blasfemará contra Dios, perseguirá a quienes permanezcan fieles a Jesús y exigirá que los habitantes de la tierra lo adoren. Su autoridad será extraordinaria, pero tendrá una duración limitada y permanecerá bajo los límites establecidos por Dios.
El Falso Profeta, representado por la segunda Bestia, realizará grandes señales para engañar a los habitantes de la tierra. Su misión será conducir a la humanidad a adorar a la primera Bestia, presentándola como una figura digna de adoración y consolidando así el sistema religioso y político del Anticristo.
El Falso Profeta también impondrá la marca de la Bestia (666). Sin esta marca, nadie podrá comprar ni vender. La marca se convertirá en una señal pública de lealtad al sistema del Anticristo y distinguirá a quienes hayan elegido seguir a la Bestia en lugar de obedecer a Dios. Quienes se nieguen a recibirla serán perseguidos severamente.
Este capítulo presenta el punto culminante del poder de Satanás sobre la tierra durante la Gran Tribulación. Sin embargo, su dominio será temporal. El Anticristo y el Falso Profeta serán finalmente derrotados por Jesús en Su regreso glorioso. Según Apocalipsis 19, ambos serán capturados y arrojados vivos al lago de fuego, poniendo fin a su poder y a su oposición a Dios.