Contenido basado en la Biblia
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SOBRE NOSOTROS
Après Enlèvement explora las profecías bíblicas, el Arrebatamiento de la Iglesia, el fin de los tiempos y la fe cristiana.
Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de
Jesucristo y cómo prepararse para ello.
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Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de Jesucristo y cómo prepararse para este acontecimiento.
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🌍 FIN DE LOS TIEMPOS
📖 COMPRENDER LA BIBLIA
« Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. »
En este versículo, Jesús revela el amor inconmensurable de Dios por toda la humanidad. Dios dio a Su Hijo unigénito, Jesucristo, para ofrecer la salvación a todo aquel que cree en Él. La salvación es un regalo de la gracia de Dios, ofrecido gratuitamente a todos los que ponen su fe en Jesucristo.
Esta promesa se cumplió en el primer siglo, cuando Jesucristo vino al mundo, murió en la cruz por los pecados de la humanidad y resucitó de entre los muertos. Por medio de Su sacrificio, Dios hizo posible el perdón de los pecados y la vida eterna para todo aquel que cree en Su Hijo.
Este versículo resume el corazón del Evangelio. Nos recuerda que la salvación no se obtiene por las obras, sino que se recibe por medio de la fe en Jesucristo. Todo aquel que confía en Él recibe la vida eterna y la promesa de vivir para siempre en la presencia de Dios.
« Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio. »
En este versículo, Pedro llama al pueblo de Israel a arrepentirse y volverse a Dios después de proclamar que Jesucristo es el Mesías prometido. Les promete que sus pecados serán perdonados si se arrepienten sinceramente y ponen su fe en Jesucristo.
Este llamado se cumplió en el primer siglo, cuando Pedro lo proclamó en Jerusalén poco después de la resurrección y ascensión de Jesucristo. Desde entonces, todo aquel que se arrepiente y cree en Jesucristo recibe el perdón de los pecados. Sin embargo, los «tiempos de refrigerio» de los que habla Pedro encontrarán su cumplimiento completo en el glorioso regreso de Jesucristo, cuando Él establezca Su Reino Milenario sobre la tierra.
Este versículo muestra que el arrepentimiento y la fe en Jesucristo traen el perdón de los pecados y apuntan hacia la futura restauración prometida por Dios. Conecta la salvación ofrecida hoy con el futuro reinado del Mesías, cuando todas las promesas de Dios para Israel y las naciones se cumplirán plenamente.
« Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. »
En este versículo, Jesús exhorta a Sus discípulos a permanecer constantemente vigilantes mientras esperan Su venida. Puesto que el momento exacto de Su regreso solo es conocido por Dios, los creyentes están llamados a vivir cada día con fe, obediencia y una esperanza firme.
Este versículo se aplica al Arrebatamiento de la Iglesia. Aunque los creyentes pueden reconocer las señales que indican que los últimos tiempos se acercan, nadie conoce el día exacto en que Jesús vendrá por Su Iglesia. Por esta razón, Jesús enfatiza la importancia de estar preparados en todo momento.
Este versículo es un llamado a la vigilancia espiritual. Los creyentes deben vivir en una relación verdadera con Jesús, teniendo al Espíritu Santo morando en ellos, para estar preparados cuando el Señor venga a recibir a Su Iglesia.
45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?
46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.
En este pasaje, Jesús compara a Sus discípulos con un siervo fiel y prudente que cumple fielmente la obra que su Señor le ha encomendado. Este siervo cuida de los demás proporcionándoles alimento espiritual, representado por la enseñanza de la Palabra de Dios, y dedica su vida a servir al Señor.
Estas palabras encontrarán su cumplimiento en el Arrebatamiento de la Iglesia, cuando Jesús venga por Su Iglesia. Bienaventurados serán los miembros de la Iglesia a quienes Él encuentre sirviéndole fielmente: predicando el Evangelio, enseñando la verdad bíblica, animando a otros y cumpliendo fielmente la obra que Él les ha encomendado.
Este pasaje recuerda a cada miembro de la Iglesia que está llamado a ser útil en la obra de Dios. Mientras espera el Arrebatamiento, el cristiano no debe permanecer pasivo, sino servir fielmente a Jesús, utilizar los dones que Él le ha dado, cuidar de los demás y contribuir a la proclamación del Evangelio en todo el mundo.