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SOBRE NOSOTROS
Après Enlèvement explora las profecías bíblicas, el Arrebatamiento de la Iglesia, el fin de los tiempos y la fe cristiana.
Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de
Jesucristo y cómo prepararse para ello.
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Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de Jesucristo y cómo prepararse para este acontecimiento.
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📖 UNDERSTAND THE BIBLE
🌍 FIN DE LOS TIEMPOS
📖 COMPRENDER LA BIBLIA
15 Y aconteció que mientras yo, Daniel, veía la visión y buscaba su significado, he aquí se puso delante de mí uno con apariencia de hombre.
16 Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que llamó y dijo: Gabriel, enseña a éste la visión.
17 Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y me postré sobre mi rostro. Pero Él me dijo: Entiende, hijo de hombre, porque la visión es para el tiempo del fin.
18 Mientras Él hablaba conmigo, yo estaba en un profundo sueño sobre mi rostro en tierra; y Él me tocó, y me hizo estar en pie.
19 Y dijo: He aquí yo te enseñaré lo que ha de venir al fin de la indignación; porque eso es para el tiempo determinado del fin.
20 En cuanto al carnero que viste, que tenía dos cuernos, estos son los reyes de Media y de Persia.
21 Y el macho cabrío es el rey de Grecia, y el cuerno grande que tenía entre sus ojos es el primer rey.
22 Y en cuanto al cuerno que fue quebrado, y sucedieron cuatro en su lugar, cuatro reinos se levantarán de esa nación, aunque no con la fuerza de él.
23 Y al fin del reinado de estos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas.
24 Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes destrucciones, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos.
25 Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; y se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por mano humana.
26 La visión de las tardes y las mañanas que se ha referido es verdadera; y tú guarda la visión, porque es para muchos días.
En este pasaje, el ángel Gabriel explica a Daniel la visión del carnero y del macho cabrío. El carnero representa a los reyes de Media y Persia, mientras que el macho cabrío representa a Grecia. El gran cuerno del macho cabrío representa a su primer rey, Alejandro Magno, quien derrotaría al Imperio medo-persa antes de que su reino fuera dividido en cuatro partes.
Gabriel anuncia entonces que, al final de estos reinos, se levantará un rey altivo, astuto y poderoso. Esta descripción se refiere a Antíoco IV Epífanes, gobernante griego que persiguió al pueblo judío, profanó el Templo de Jerusalén y se opuso a Dios. Durante un tiempo alcanzaría un gran poder, pero finalmente sería derrotado por Dios.
Esta profecía tuvo un cumplimiento histórico en Antíoco IV Epífanes, pero también apunta hacia acontecimientos que prefiguran las futuras acciones del Anticristo. Al igual que Antíoco, el Anticristo buscará exaltarse contra Dios, perseguirá a Su pueblo y ejercerá una gran autoridad, pero finalmente será destruido por el poder de Dios.
Esta visión nos recuerda que Dios conoce la historia de antemano y que incluso los gobernantes más poderosos permanecen bajo Su autoridad.
11 Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.
12 Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor.
13 Pero el ángel le dijo: No temas, Zacarías; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.
14 Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento;
15 porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.
16 Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor su Dios.
17 E irá delante de Él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.
18 Y dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.
19 Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas.
20 Y ahora quedarás mudo, y no podrás hablar, hasta el día en que esto suceda, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.
En este pasaje, el ángel Gabriel anuncia a Zacarías el nacimiento milagroso de Juan el Bautista. Gabriel revela que Juan tendrá una misión especial: preparar al pueblo de Israel para la venida del Señor y llevar a muchas personas de regreso a Dios.
Juan el Bautista cumplirá esta misión con el espíritu y el poder de Elías, conforme a la profecía de Malaquías 4:5-6. Será un mensajero enviado para preparar los corazones para recibir a Jesús, el Mesías prometido.
La respuesta de Zacarías muestra su duda, porque él y Elisabet eran de edad avanzada. Entonces Gabriel le recuerda su identidad y su autoridad como mensajero enviado por Dios. Debido a su incredulidad, Zacarías permanecerá sin poder hablar hasta el cumplimiento de la promesa de Dios.
Este pasaje revela el importante papel de Gabriel en el plan de Dios: él transmite anuncios proféticos relacionados con la venida del Mesías y con la preparación del pueblo antes de la llegada de Jesús.
26 Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.
28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.
29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.
30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.
31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;
33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.
35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;
37 porque nada hay imposible para Dios.
38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.
En este pasaje, el ángel Gabriel es enviado por Dios a María para anunciarle que dará a luz a Jesús, el Hijo del Altísimo. Este anuncio cumple las promesas de Dios acerca del Mesías, quien vendría de la descendencia de David y reinaría para siempre.
Gabriel revela que Jesús no será un niño común: será concebido por el poder del Espíritu Santo y será llamado Hijo de Dios. Su reinado será eterno y cumplirá las promesas que Dios hizo a David acerca de un reino que no tendrá fin.
María expresa su asombro ante este anuncio, pero acepta humildemente la voluntad de Dios al decir: «He aquí la sierva del Señor». Su respuesta demuestra su fe y su sumisión al plan de Dios.
Este pasaje revela el papel de Gabriel como mensajero de Dios en el cumplimiento de Su plan de salvación y anuncia la llegada de Jesús, el Mesías prometido, que vino para cumplir les prophéties annoncées dans les Écritures.
« Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas. »
En este versículo, el ángel Gabriel revela su identidad a Zacarías y explica su misión. Se presenta como un mensajero que está delante de Dios y que ha sido enviado para transmitir un anuncio importante.
Gabriel no habla por su propia autoridad; actúa como siervo de Dios encargado de comunicar Su voluntad. En este contexto, anuncia el nacimiento de Juan el Bautista, quien tendrá la misión de preparar al pueblo para la venida de Jesús, el Mesías.
Este versículo muestra el papel de Gabriel en el cumplimiento del plan de Dios: sirve como mensajero celestial en momentos importantes de la historia de la salvación, transmitiendo fielmente las palabras que Dios le confía.