Contenido basado en la Biblia
© 2026 Après Enlèvement – Todos los derechos reservados
SOBRE NOSOTROS
Après Enlèvement explora las profecías bíblicas, el Arrebatamiento de la Iglesia, el fin de los tiempos y la fe cristiana.
Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de
Jesucristo y cómo prepararse para ello.
SÍGUENOS
© 2026 Après Enlèvement – Todos los derechos reservados
SOBRE NOSOTROS
Après Enlèvement explora las profecías bíblicas, el Arrebatamiento de la Iglesia, el fin de los tiempos y la fe cristiana.
Descubra lo que la Biblia enseña sobre el regreso de Jesucristo y cómo prepararse para este acontecimiento.
SÍGUENOS
📖 UNDERSTAND THE BIBLE
🌍 FIN DE LOS TIEMPOS
📖 COMPRENDER LA BIBLIA
« Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Jesús, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. »
En este versículo, Pablo enseña que quienes pertenecen a Jesús comparecerán ante Su tribunal después de esta vida. No se trata de un juicio para determinar su salvación, sino de una evaluación de su servicio y de sus obras para Jesús. La salvación se recibe por medio de la fe, pero las obras del cristiano serán examinadas.
Para la Iglesia, este juicio tendrá lugar después del Arrebatamiento. Los miembros de la Iglesia, la Esposa de Jesús, comparecerán ante su Señor. Su fidelidad, servicio, motivos y obras serán examinados, y Jesús les dará recompensas conforme a lo que hayan hecho para Él.
Este versículo recuerda a los miembros de la Iglesia que su vida cristiana no debe ser pasiva. Jesús los llama a servirle fielmente, utilizar los dones que les ha confiado y contribuir a Su obra. Lo que hacemos para Jesús hoy tendrá un valor eterno.
13 La obra de cada uno será manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno, cuál sea, el fuego la probará.
14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.
15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida; si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.
En este pasaje, Pablo explica que las obras de quienes pertenecen a Jesús serán examinadas. El «fuego» representa una prueba que revelará el verdadero valor de lo que cada uno haya realizado para Jesús. Las obras hechas fielmente y con los motivos correctos permanecerán y recibirán recompensa, mientras que las obras sin valor espiritual duradero serán consumidas.
Este pasaje se refiere al Tribunal de Cristo, que tendrá lugar después del Arrebatamiento de la Iglesia. Los miembros de la Iglesia, que es la Esposa de Jesús, verán entonces sus obras evaluadas por su Señor. Algunos recibirán recompensas, mientras que otros perderán sus recompensas, pero el pasaje afirma claramente que la persona cuya obra sea quemada «será salva». La salvación y las recompensas son, por tanto, dos cosas diferentes.
Este pasaje anima a los miembros de la Iglesia a servir fielmente a Jesús y con los motivos correctos. Lo importante no es solamente lo que hacemos, sino también cómo y por qué lo hacemos. Una obra puede parecer importante a los ojos de los hombres, pero solo aquello que tiene un verdadero valor delante de Jesús permanecerá.
« Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman Su venida. »
En este versículo, Pablo habla con confianza de la corona de justicia que Jesucristo, el Juez justo, le dará. Después de haber servido fielmente al Señor y haber cumplido su misión, Pablo sabe que le espera una recompensa. Deja claro que esta corona no está reservada únicamente para los apóstoles, sino para todos aquellos que aman sinceramente la venida de Jesús.
Esta recompensa está relacionada con el Tribunal de Cristo, donde las obras y la fidelidad de aquellos que pertenecen a Jesús y forman parte de Su Iglesia serán evaluadas. La salvación es un regalo de Dios que se recibe por medio de la fe; esta corona, sin embargo, es una recompensa otorgada por una vida dedicada fielmente al servicio del Señor.
El testimonio de Pablo es especialmente importante: él sirvió fielmente a Jesucristo y esperaba con confianza Su regreso. Por tanto, esta promesa anima a los miembros de la Iglesia, la Esposa de Cristo, a amar la venida del Señor, permanecer fieles y servirle hasta que Él venga a buscar a Su Iglesia.
11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.
12 Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas coronas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo.
13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Dios.
14 Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino fino, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.
15 De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones; y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.
16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
En este pasaje, Juan describe el glorioso regreso de Jesucristo, quien viene del cielo como el Rey de reyes y Señor de señores. A diferencia de Su primera venida, cuando vino como Salvador, ahora regresa como Juez y Rey para ejecutar el justo juicio de Dios.
Esta profecía aún no se ha cumplido. Se cumplirá al final de la Gran Tribulación, cuando Jesucristo regrese visiblemente a la tierra acompañado por los ejércitos celestiales. Él derrotará al Anticristo y al Falso Profeta, destruirá a los ejércitos reunidos contra Jerusalén y pondrá fin a la rebelión de las naciones.
Este pasaje marca uno de los momentos más importantes de la profecía bíblica. El glorioso regreso de Jesucristo pondrá fin al dominio del Anticristo, inaugurará el Reino Milenario y demostrará a todas las naciones que Jesucristo es el único soberano legítimo sobre toda la tierra.